Querida amiga y compañera:
Aquella que ha presenciado mis lágrimas, aquella que me dio fuerzas para seguir, aquella que me decía lo que estaba mal.
Aquella que ha presenciado mis lágrimas, aquella que me dio fuerzas para seguir, aquella que me decía lo que estaba mal.
Mi confidente, mi todo, mi luz en el camino, te podré comparar con mi ángel guardián. Aquella que me hace ver mis errores y los acepta también, la única que sabe lo que voy hacer.
Pero si un día te me vas, espero no olvides a tu amiga sin igual, aquella que te acompañará aunque sea en tus recuerdos no más. Las quiiero mucho!
Son unas zorras..!! jajaja
ResponderEliminar